Aprender a cuidar también es jugar A través del juego, dinámicas prácticas y escenarios simulados, los niños desarrollan habilidades básicas de prevención, autocuidado y respuesta inicial, fortaleciendo su confianza, empatía y capacidad para pedir ayuda de manera correcta.
Identificar situaciones de riesgo en casa, escuela y espacios públicos
Cómo pedir ayuda correctamente (a quién, cómo y cuándo)
Qué hacer ante caídas, golpes, cortaduras y emergencias comunes
Importancia de no ponerse en peligro
Autocuidado, trabajo en equipo y solidaridad